El Ayuntamiento de Almería tiene
el deber de atender las demandas de las diferentes
organizaciones que tradicionalmente han montado
las casetas de la feria de la noche justo
cuando han pasado ya más de seis meses
desde la finalización de la última
feria de Almería y se comienza a preparar
la próxima, fundamentalmente por ser
la primera vez que se realice en el nuevo
recinto ferial. Sin embargo, atenderles no
significa sólo sentarlos en una mesa
y darles lentejas, sino negociar con ellos
y llegar a un acuerdo no impuesto. Porque
actuar de esta forma contribuiría
a comenzar con buen pié.
El Grupo Municipal de Izquierda Unida presentó el
pasado mes de septiembre una moción
al Pleno del Ayuntamiento en este sentido
que ahora reivindico: escuchar a los colectivos
para hacer una feria compartida por todos,
en la que sintamos que formamos parte de
ella, en su diseño, en su programación,
en su duración, en la forma de divertirnos,
etc. La moción fue aprobada por unanimidad.
La realidad nos ha demostrado que el Partido
Popular no sólo se ha conformado en
estos siete años de gobierno con reducir
la duración de la Feria, sino que
también ha vaciado de contenidos los
días restantes, y condenado a la Feria
de la noche a una cada vez más reducida
presencia de casetas, escondiendo ahora tras
la crisis económica su incapacidad
para gestionarla adecuadamente. El PP pretende
ahora crear una Feria de la noche con casetas
iguales en su aspecto exterior, homogeneidad
que nunca ha existido en nuestra ciudad,
(en otros tiempos hubo incluso concursos
de fachadas), obligando a todos los colectivos
a montar casetas tipo carpas, con techo y
con aire acondicionado, (nada ecológico
por cierto), algo muy alejado del gusto almeriense
por las terracitas y el aire libre. Con esta
propuesta el PP diciéndole a todos
los colectivos que desaparezcan de la Feria,
pues es evidente que les será imposible
asumir los gastos fijos ocasionados por este
tipo de feria que quedará definitivamente
en manos de profesionales de la hostelería
y de empresarios de discotecas que llenan
las puertas de “gorilas” y ofrecen
espectáculos de boys o girls. ¡Muy
tradicional, si!
Desde Izquierda Unida estamos convencidos
de que otra Feria es posible. Creemos en
la participación ciudadana para tener
la posibilidad de ayudar en la programación
y colaborar en un formato más justo
de nuestra tradicional feria. Para ello no
estaría mal reducir la cantidad que
se cobra por módulo para las casetas
organizadas por colectivos sin ánimo
de lucro, realizar más actividades
de calidad dentro del recinto ferial, propiciar
la posibilidad de montar casetas tradicionales
a colectivos vecinales, culturales, sindicales,
políticos..., eximiéndoles
de algunas tasas, etc. Ofrecer, incluso,
el recinto ferial estable para su uso durante
otras épocas del año. Tal vez
así conseguiríamos unas fiestas
más vividas por los ciudadanos, como
ocurre en otras ciudades, y parando al fin
el Vía Crucis en que se han convertido
la Feria de Almería, donde en cada
edición se produce una merma en el
número de casetas.
El Partido Popular de nuestra ciudad y su
socio de gobierno tienen ahora la piedra
en su tejado, de ellos depende que el primer
año de Feria en el nuevo recinto sea
el aldabonazo que ésta necesita o
que por el contrario, se convierta en el
entierro definitivo de lo que ha supuesto
nuestra Feria tradicional de la noche. Pero
lo que no deberían olvidar es que ésta
será la última Feria antes
de las elecciones municipales del 2011. Los
ciudadanos juzgarán.
Fdo. Rodrigo González Soler
Coordinador Local de IULV-CA Almería