Todos sabemos que desde hace años el Opus se está instalando en Almería. Ya tiene una cobertura interesante desde profesionales hasta colegios, pasando por la universidad, donde están organizados y actuando de modo sibilino, como es su costumbre, intentando captar gente para su organización. Aquí lo mismo les da alinearse con una tendencia política que con otra, siempre y cuando tengan poder, sea para actuar o económico. Están aleccionados, a manera de sociedad secreta, para fallar lo menos posible en sus programas. Ahora, con esta fuerza relativa, quieren salir a la luz pero sin identidad, y requieren espacio físico e influencia política para… no sé para qué, será para poder rezar en grupo, o para colocarse en cargos que no tengan y deseen.
En fin, ya tienen a la gente que promoverá, desde otros puntos de Andalucía, una fundación o algo parecido, con el nombre de Progreso y cultura, no me acuerdo bien del nombre, para la formación de jóvenes. Esto es, un centro de adoctrinamiento. Entonces viene la manera de meter la bacalá: se ponen en contacto con los gestores del suelo público y les hacen llegar una petición para que la eleven a Pleno y la aprueben, sin más, es decir, sin dar explicación alguna, consistiendo la petición en recibir gratis unos terrenos en la Vega de Acá, cerca de cinco mil metros cuadrados, para edificar y, una vez metidos allí, empezar a bombardear la organización social que de modo natural se ha constituido en nuestra tierra antes de llegar estos individuos.
Visto así, el equipo de gobierno municipal, PP-GIAL, le endiña el solar y luego veremos qué compensaciones reciben a cambio. Amate sale diciendo que hay otras organizaciones… que te calles Amate! Que no se trata de eso, que se trata de venir y, sin dar explicaciones, dar el golpe, y dar gracias a Dios por lo bien que se porta con la gente de bien. Pero todo es más prosaico: un día sonó el teléfono, habló la conexión, y todo quedó en un “luego nos vemos”.
Paco Campos
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